La filosofía:

La Lomce destierra la filosofía como materia obligatoria en segundo de Bachillerato. Queda relegada en “un saco de optativas”, como dicen muchos filósofos.

Que veas esta asignatura con otros ojos es uno de los objetivos que nos marcamos, tal y como lo hacen muchas de las instituciones y asociaciones relacionadas con la filosofía hoy, que llevan la filosofía a la calle, mostrando su utilidad diaria.

Siempre se nos ha criticado que los filósofos hablamos para nosotros mismos, que somos unos charlatanes y grandilocuentes. En este curso espero que puedas ver a través de tu propio intelecto, que la filosofía hace pensar, ayuda a vivir, a expresarse, que puede ser divertida, y que en todo caso, a partir de ahora, es necesaria en tu vida, imprescindible para sentirte hombre o mujer actual y de provecho.

Esto es en, formato vídeo, lo que haremos en nuestras clases:

Algunos filósofos dicen de la filosofía..

Pitágoras de Samos (582-500 a.C.): “La filosofía es un afán de saber libre y desinteresado”.

Sócrates (469-399 a. C.): “La filosofía es un afán que siente el hombre por saber de sí mismo” (“Conócete a ti mismo”). “La filosofía es el amor permanente a la sabiduría y la búsqueda de la verdad de las cosas; pues la sabiduría misma es patrimonio de los dioses”. “Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta”.

Platón (427-347 a. C.): “La filosofía es la ciencia de la razón de las cosas”. “La filosofía es la más alta ascensión de la personalidad y la sociedad humana por medio de la sabiduría”.

Aristóteles (384-322 a.C.): “Todo lo que sobre este punto nos proponemos decir ahora, es que la ciencia que se llama Filosofía es, según la idea que generalmente se tiene de ella, el estudio de las primeras causas y de los principios. La filosofía es la ciencia del ser en tanto que ser”

“Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender” decía Ortega y Gasset. Para mí es cmenzar a pensar, a no dejarte llevar por lo demás, a ser tú mismo, a concerte.

“El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca” decía Immanuel Kant. La filofía te ayuda a ser flexible, a comprender, a entender, a escuchar, a hablar… e no dejarte enañar.